Sobre el olvido, un plátano y la hipocresía del Mexicano.

Yo SÍ me reí del chiste de Platanito cuando lo escuché por primera vez. Me gusta el humor negro, y entre que soy un cabrón y ligeramente cínico ante ciertas situaciones, yo sí me reí. A la vez dije “¡que cabrón, se lo va a llevar la chingada!”  Y tal parece que así va a ser.  Siendo sinceros, si yo fuera el padre de uno de esos niños me sentiría muy mal, y sin duda haría declaraciones en contra del comediante. Sergio Verduzco, nombre real de Platanito se ha pasado un poco de la raya, pero ha pedido disculpas que a mi me suenan más que sinceras. Todos la cagamos y feo en alguna ocasión de nuestras vidas.

Todos contra el payaso… ¿y el público que se reía qué?

Pero al ver lo que se ha montado en torno a este asunto, lo único que puedo decir a los padres de la ABC, a las personas que se sienten ofendidas y a quien me esté leyendo y esté de acuerdo en que corran al Platanito es : ¡NO MAMEN! SI VAN A DECIR Y OPINAR PENDEJADAS SIN EL MÁS MÍNIMO CRITERIO, MEJOR SIGAN VIENDO SUS PINCHES TELENOVELAS Y NO OPINEN.

El comediante está a punto de perder su empleo por una reacción hipócrita de la opinión pública mexicana. ¿Cuantos niños mató su chiste? ¿Cuantos de ustedes se acordaban siquiera de esa guardería sino fuera por este escándalo? ¿ Sabían que ese chiste no es original sino que se usó también luego de la explosión en San Juanico? ¿Sabían que lo venía diciendo como parte de su repertorio desde 2009? No fue un chiste privado, lo dijo ante un público, y si oyen bien, verán que el público se rió quitado de la pena. Y si ustedes hubiesen sido parte de ese público también se hubiesen reído por mucho que ahora se rasguen las vestiduras y pongan el grito en el cielo.

Este escándalo es solo una cortina de humo para distraer a la gente pendeja de asuntos más importantes. Como ejemplo, ahora los pinches y huevones diputados de Sonora (que son igual de pinches y huevones que los de cualquier otro estado o de la Federación), van a discutir si el show del señor Verduzco  debe o no salir del aire, mientras en sus narices  hay adolescentes matando mujeres. Pero claro, un chiste es mas importante que resolver el tema de los niños sicarios. ¿Y los culpables de las muertes de todos esos niños qué? Bien, gracias. Libres y cobrando del erario público. Si eso, estimado lector, no le parece un chiste más cruel  (y hasta cierto punto también tiene su gracia), es que es más cínico  y cabrón que yo.

A mi no me ofende un chiste, me ofende la realidad.